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October 23, 2016

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Receta de croquetas de setas sin lactosa y sin gluten

17 May 2016

He de admitir que he estado un poco ausente las últimas semanas. Y es que parece que mi viaje a España me ha desconcentrado un poco de awapola, pero no porque haya hecho pocas cosas...

 

Mi hermana y yo estuvimos de experimentos y exploración y uno de ellos, fueron estas deliciosas croquetas de setas que nos aventamos a hacer una tarde lluviosa de primavera y aburrimiento. Y además, ¡deslactosadas y sin gluten! Y deliciosas por supuesto...

 

Y es que cuando te propones quitarte de lácteos y harinas, parece que vas a tener que renunciar a la mitad (al menos) de tus platillos favoritos, pero yo me niego y este es un gran ejemplo de ello.

 

 

Ingredientes

- 1 litro de leche orgánica deslactosada

Luego no tendrás que usarla toda, pero siempre es bueno que sobre y no que falte...

- Harina orgánica de arroz o maiz

- 1 cebolla mediana

- 1 diente de ajo

- 300 gramos de setas shitake

- 300 gramos de portobellos

- Pan sin gluten para rallar

La verdad que aquí nos estrujamos bastante la cabeza para el empanizado, como no teníamos pan sin gluten, compramos unas tostaditas de pan de maiz y las hicimos polvitos con la batidora.

- 3 huevos orgánicos

Al hacer las croquetas, en función del número que te salga, verás si necesitas más o menos.

- Aceite de oliva virgen orgánico

- Sal

- Pimienta

 

 

Pasos a seguir

1. Para preparar la bechamel, lo primero es cortar la cebolla lo más pequeñita posible o rallarla con un rallador de queso, y sofreir con aceite de oliva a fuego lentísimo.

No queremos que se queme, solo que se haga hasta quedar casi casi transparente.

 

2. En lo que se hace la cebolla, ir preparando las setas. Se lavan bien para quitarles toda la tierra y se cortan en trocitos pequeños aunque no súper pequeños. 

Bueno, esto es del gusto de cada uno, a mí por ejemplo, me gusta encontrarme el trozo de seta y poder identificar lo que es, pero a lo mejor prefieres cortarlas pequeñititas y que se camuflen en la bechamel...

 

3. Rehogar las setas con un chorrito de aceite de oliva y el ajo cortadito mega pequeño. A fuego lento hasta que se reduzca todo bien y las setas suelten todo el agua.

Truco: No tires el caldito que quede, ya que eso le dará luego más sabor a la bechamel.

 

4. Una vez esté transparentosa la cebolla, añadir un par de cucharas soperas de harina y mezclar bien bien.

Es súper importante que la harina se haga, ya que si no todas las croquetas quedarán con sabor a harina cruda, y admitámoslo, eso no le gusta a NADIE.

 

5. Luego, añadir poco a poco la leche y no parar de dar vueltas a todo hasta que quede bien mezclado y cocinado. Notarás que la mezcla irá espesando poco a poco. Sabrás que está hecha cuando tenga buena consistencia y empiece a despegarse de la sartén.

No te puedo decir "pon X cantidad de leche" específicamente porque esto de cocinar no es una ciencia exacta. Tú lo vas viendo, confía en tu instinto.

 

¡OJO! En este proceso de hacer croquetas hay que ser muuuuy paciente. No te asustes y pienses que no pusiste suficiente harina o suficiente leche. Nosotras, por ejemplo, luego echamos más harina y más leche pero porque queríamos hacer más croquetas y necesitábamos más bechamel.

 

6. IMPORTANTÍSIMO: salpimentar. 

Prueba la mezcla y lo vas echando a ojo. Aunque también hay que tener en cuenta que las setas le van a dar un toquecito salado.

 

7. Una vez estés content@ con la consistencia de la bechamel, añadir las setas y mezclar todo. Un par de minutos y lo quitas del fuego. Se ponen en una fuente de cristal y esperas que se enfríe.

 

8. Y por fin llega el paso que más hueva da de todos: hacer las croquetas.

Pero es que te tengo un truco que te va a facilitar la vida un chingo: usar una manga pastelera o incluso una bolsa de plástico que le cortes una esquinita. Podrás hacer las bolitas del tamaño que más gustes y sin tener que mancharte entera o pasarte horas con un par de cucharitas armando cada croqueta.

 

9. Empanizar - mojar en el huevo batido - empanizar.

 

10. Freir

 

11. ¡Comer! 😋

 

 

Alternativas

Bueno, es que en el mundo de las croquetas las alternativas son infinitas.

Para el relleno, nosotras nos animamos con las setas porque las vimos en el mercado con una pinta deliciosa, pero ya sabes que las puedes hacer DE TODO. Jamoncito, huevo y pollo, de camarones, incluso se me ocurriría de pimientos de colores, aderezar con algún chilito para darles un toque picante...

 

Con respecto a las harinas, yo te he hablado de harina de maiz y de arroz, pero también creo que saldrían ricas con harina de garbanzo o de quinoa.

 

En el caso de la leche, no se nos ocurrió en el momento utilizar otras leches como la de soja, de almendra o incluso simplemente de cabra, pero tal vez pudiera ser una opción. 

 

 

En fin, que la imaginación es tu límite. Y yo te animo a que pruebes todas las combinaciones que se te ocurran. Lo peor que te puede pasar es que hayas pasado una tarde divertida en la cocina. A mí, por ejemplo, lo que más me relaja en este mundo es ponerme a cortar cebolla jajaja ¿soy rara? Es que incluso, si lo que quieres es llorar, y no te sale, la cebolla lo saca todo toito todo. 

 

¡Anímate y me cuentas que tal te salieron!

 

 

 

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